Y la felicidad, efímera y mariposa, la encontré en verte conectado, en leer tus sms, en la superficie de la S de tu nombre, de la tilde de la a y en oír tu voz. La felicidad la encontré en el fondo del pouf, de las ansias sentada mientras esperaba que salgas de clase, o en casa esperando que llegues, en calentar agua para prepararte algo, en no saber qué prepararte...
La felicidad la encontré en la delgada e incandescente línea dorada del rizo en tu nuca, del reflejo verdoso en tus iris, en la falta de patita de tus anteojos, en lo cuadros de tus camisas y en el blanco de tus zapatillas.
Bajé la mirada y la ví, sí, también allí, la mariposa...
en la ternura que inspira tu recuerdo,
en la pena que provoca mi partida,
en el miedo que produce pensarte en peligro,
en el dolor que causa pensar en mi muerte...
Se han mojado mis pestañas y acelerado mi respiración, cuando caigo en cuenta de haber visto la felicidad, efímera, pérfida y mariposa, revoloteando en la pena, el miedo y el dolor...
(...creo que me estoy enamorando de ti...)
Pero tengo miedo decirlo, y en eso también encuentro, pestañeando frívola, efímera, mariposa... a la felicidad.
Me hiciste despertar mojada pensando en ti otra vez, cabronazo.

Aucun commentaire:
Enregistrer un commentaire
Que'l est votre reaction?