Fuimos dos una vez y tu recuerdo vino a acompañarme; fuimos dos, tres, mil... fundidos en una mente psicópata. Las drogas hicieron su efecto y te desparramaste, inerte, por nudos, esquinas de mi sinapsis.Ahora que soy entero, siento que me parto, que me elevo. Me siento inmortal, al vuelo.
Ahora que soy uno cambio de estación y oigo a una niña suplicando que no la encierren. Ella teme a la oscuridad.
Siendo uno canto el bolero que me llevó a las pastillas, al doctor. Siendo entero me falta unión.Llevo en mi canasta mental sauce y valeriana. Llevo aprazolam, sulpinex y carbamacepina, con un poco de marihuana; me guardo las respiaciones agitadas para otro mañana.
Se completa un ciclo: la luna vuelve a nacer.
