-¡Joheli! - Juan me arranca el edredón y quedan al descubierto mis piernas desnudas, erizadas al contacto de la humedad, mi maquillaje corrido y mis brazos en cruz, me hago bolita.
-Bicho, no jodas, ¡tengo frío!
-¡Y yo tengo hambre! Quiero que me prepares lomito, me ha provocado- ¿Te ha provocado? A mí me provoca patearte por haberme destapado y no lo he hecho..
-¡Demonios, bicho!- Me estiro despacio, tensando mis músculos lo más posible, my head's like a bomb; me deslicé hacia la ducha, canastita en mano, la bata que me cubre hace fzz fzz, a mi ritmo.
El contacto con el agua humeante me relaja, echo mi cabeza hacia atrás, sabiendo el mareo que esto supone. Un vértigo suave me rodea y me dejo llevar, mis piernas flaquean y me siento. Me da asco el suelo pero no me importa. Empiezo a volar.
Me tallo suavemente como si no quisiera eliminar los rastros de la noche anterior. Cierro los ojos y allí está otra vez el impulso desde Hayouke (significa placer, en la lengua de Garen), ese puntito de mi médula espinal a la altura de mi vértebra 13 dorsal. Riquísimo.Me he puesto de pie; el agua, ahora helada, me recorre como una descarga eléctrica, doy saltitos y me refugio en mi bata. De nuevo el fzz fzz me da la bienvenida.
Ya vestida y en la cocina empiezo a preparar el almuerzo: descongelar la carne, marinar, hacer la salsa de sauco, sazonar la ensalada, freír papitas...
Una ola de flash backs me invade, dedos extraños en mi piel, sensaciones, la búsqueda del control remoto, un poco de dolor.. una vez más Hayouke manda sus señales, me arqueo y un tímido gemido felino escapa de mi garganta mientras mis papilas siguen percibiendo un sabor ligeramente dulce, con reminiscencias marinas y fondo alcalino...
Omg...